Páginas vistas en total

17.12.14

El regreso de Ulises




Dos  pisos más arriba suena una puerta cerrarse de golpe.  Se escucha el crujir de la madera vieja al pisar y unos cuantos saltos más a toda velocidad. 
Ulises está sentado en el rellano de la escalera, lleva camisa negra y unos pantalones de lino blanco  recién estrenados y una sonrisa que ilumina su mirada con un halo de  ansiedad Penélope sigue bajando, agarrada a la barandilla, con su abrigo de piel marrón sus zapatitos de charol  y su bolso negro.
Le mira. La última vez que supo de él estaba a siete mil kilómetros, maleta en mano y recorriendo todas las esquinas de un Mare Nostrum al que no se la había podido llevar con él. 
Tenía trabajo.
Penélope, se queda inmóvil a dos metros de él, con un pie todavía en el escalón anterior. 
-Estás muy guapa con ese abrigo de piel marrón y tus zapatitos de charol. - le dice mientras un temblor de nervios le recorre su estómago.
-¿Has vuelto? - le pregunta ella manteniendo todavía esos dos metros que habían marcado sus ojos estrellados.
- Penélope he venido a llevarte conmigo. - la mira, escéptico, temeroso, dubitativo.
Ella baja los dos escalones  que le quedan y le agarra de la mano.
-Entonces, tienes que ayudarme a hacer la maleta. 



..
Retorno de Ulises:

Penélope descansa en su habitación. Pero le despiertan los gritos de las sirvientas. Euriclea entra en la habitación como una tromba. "¿Qué haces aquí dormida?. Levántate, mujer. Ulises ha vuelto"
Penélope baja para encontrar a su hijo charlando animadamente con un desconocido que se parece mucho a Ulises. Pero ella es prudente. Todos le reprochan su corazón de piedra sin saber que ese corazón es el que le ha permitido sobrevivir a las injurias de los pretendientes.
Decide probar al desconocido, tenderle una trampa. Se vuelve y le dice a un criado que bajen la cama de Ulises hasta allí por que no piensa dormir con él.
Ulises pone los brazos en jarras y la mira con fuego en los ojos.
"?Te has vuelto loca Penélope?. Mi cama no se puede mover. Uno de sus pilares es un olivo que yo mismo sembré"
Ulises ha probado su identidad. No necesita nada más.
Ulises va a ver a su padre Laertes. Al principio el viejo no le reconoce y una vez más Ulises tiene que probar quien es. Luego los dos regresan a Palacio.

Tumbados en la cama, Penélope y Ulises se cuentan sus aventuras. Atenea hace que esa noche sea más larga de lo habitual.

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho esta versión moderna y la antigua de Ulises. Quizás esta última me haya gustado más.
    Gracias por compartir, Javier.
    Saludos.

    ResponderEliminar