Páginas vistas en total

17.6.14

¿ Ese olor tan agradable...?





Ya estoy bien, gracias por sus atenciones, gracias…gracias, debió ser todo por el exceso de trabajo, gracias
Detrás mío dejaba esa clínica de " reposo " ¡ Qué mal, Dios mío….¡
¡ Y es que sé que todo fue auténtico, que mi mente nunca  estuvo desvariada.!

Echo la vista atrás y recuerdo la noche en que Marcos, en la sierra de Gredos, junto al robledal, en un botellón, nos narró la leyenda que se cuenta sobre esos robles
El " Robledal de los Suicidas" le llama la gente del pueblo
Marcos comenzó a darnos pelos y señales de cómo a ese lugar van las personas deshonradas, los ricos que pierden su fortuna a las cartas en una noche, los que son incapaces de resolver sus problemas enfrentándose a ellos…Y se suicidan. Se cuelgan de una rama muy alta, o……
Y resulta que a la mañana siguiente, no hay cuerpo del suicida; desaparece sin dejar rastro alguno
-Alba se aferraba a mí durante la narración, la verdad es que me sentí su " protector especial ". Cuenta Marcos, que al día siguiente sólo se sabe que aparece un retoño nuevo de roble, que exuda un aceite oloroso muy agradable. Marcos dice que son las lágrimas de arrepentimiento por lo que se hizo….

Ahora os cuento: Hace ya casi diez día que regresé a Gredos, a ver a unos buenos amigos, cuando antes de llegar al bosque de los robles, vi a aquella pareja sentada en el tronco de un  árbol. Paré el coche
La chica tenía la mirada perdida, de sus muñecas cortadas, salía abundante sangre
El chico, igualmente se desangraba, pero aún atinaba a decirme : Sálvela a ella, esta muy mal. Por favor ¡¡
Regresé corriendo al coche, había una camisa vieja, la hice jirones, para improvisar torniquetes. La sangre dejó de salir, afortunadamente.
Les arrastré como pude dentro de mi coche y les lleve rápidamente al hospital más cercano. De vez en cuando miraba para atrás. La respiración de la chica era cada vez más lenta, y el chico también tenía la mirada perdida
Llegué al hospital y fui corriendo a los Médicos de Urgencias; mientras me acompañaban a mi coche les conté como les había hecho las primeras curas, y de lo mal que estaba la chica.
……

Vístase me dijo el doctor, ya está usted perfectamente
Ya no verá usted personas en su vehículo, cuando en realidad transportaba  DOS  pequeños ROBLES
Por cierto? ese olor tan agradable en su coche, provenía de los árboles ?

1 comentario:

  1. una historia tan mágica como romántica...de las que me gustan!
    =)

    ResponderEliminar