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8.6.14

El día en que Franz Kafka descubrió que observar





Cuando se hace de noche y encienden la farola del jardín, te gusta acercarte al rincón donde apenas llega luz de la reja que se cuela por las ventanas... te gusta pararte de pie y dejar que el aire te empuje el vestido, rozando tus pezones, acariciándote el culo tocándote, pero tocándote de verdad,  y se te mojan las braguitas de plenitud (claro que eso te pasa por ponerte braguitas)

Te pienso, cruzamos las calles dormidos y las ventanas ciegas. Las estatuas del parque parecen querer saber el camino de regreso, empiezo a acostumbrarme a la oscuridad como una luciérnaga a la profundidad del bosque. La noche ha venido a recoger los pájaros que tiznan el horizonte
La noche es mi árbol un árbol que ha perdido todas sus hojas, me lanzo desde la cornisa más alta  y caigo levitando sin hacer ruido.
Nos vamos "En mi nuevo silencio me dirijo a mi Granja de Globos Terráqueos y hago girar los planetas ".

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