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10.5.14

D Juan en femenino


" Pequeña muerte " Dibujo  a tintas 


Ellas las mujeres difíciles no se enamoran, no creen en el amor; lo consideran una mentira  Ellas creen en la pasión, en el romanticismo, en el drama. Las mujeres que se hacen las difíciles se aprisionan, encaprichan, se enganchan a un solo objetivo porque las mujeres difíciles aman: terca, dolorosa, y caprichosamente; pero jamás por siempre. 
Y es que ellas tienen estas fantasías amorosas, tal como tú tienes tus fantasías sexuales. Ellas sueñan con besar a su profesor más joven, a un hombre mucho mayor, a un chico arrogante y rompecorazones con el que no tengan aparentemente nada en común, a un maldito imbécil que las destrozará y este dolor ya lo verán venir de manera que hasta podrán disfrutarlo como inspiración,
Las mujeres que se hacen las difíciles son infieles por naturaleza, con la justificación de ser románticas; tendrás que compartirlas. Las mujeres que se hacen las difíciles te quieren a ti, echan de menos a otro, lloran por aquel que no conquistan de inmediato, sufren por el que se fue y las dejó hace años. Van con una sonrisita en labios rojos y tú, ingenuo, crees poder no sólo enamorarlas, sino incluso jugar con sus sentimientos ¡Imbécil!
Acabarás enamorado, rechazado. Y sin tu chica que se hace la difícil, que muy probablemente estará besando a algún desconocido al que vio muy atractivo y al que jamás va a permitirle volver a verla porque es consciente de que es un completo imbécil.

Sin embargo, a final de cuentas, las mujeres que se hacen las difíciles no son tan difíciles como aparentan. Existe una manera para llegar a su corazón: piensa en ella, échala de menos, sueña con ella, escríbele. No te garantizo que te ame, pero ten por seguro que ella, “valorará tu coraje de quererla”.
Para mantener a una mujer que se hace la difícil hay que dejarla, hay que perseguirla, hay que acorralarla, hay que soltarla, hay que ser un extraño y a la vez quien más la conozca, hay que darle su espacio, hay que ignorarla de vez en cuando y con una sonrisa coqueta, hay que dejarse crecer la barba, hay que ser seguro de uno mismo hay que ser intelectual y no aburrido, hay que preferirla a ella de manera especial antes que a las demás, hay que darle libertad: libertad de irse, libertad de volver, libertad de quererte, libertad de odiarte, libertad de abofetearte y después besarte. 
Una pequeña conclusión con estas mujeres es que un “te odio” es la prueba más sincera que ellas tienen de decirte “ me encantas ”. 
Así pues, amigo, las mujeres que se hacen las difíciles no son tan difíciles una vez que te revelan el primero de los muchos misterios que su larga melena ondulada contiene: lo único complicado con una mujer que se hace la difícil, es lo mucho que ella puede llegar a hacerte feliz.

2 comentarios:

  1. Todo un manifiesto, jajaja

    Aclaración, nunca me he considerado una mujer fácil...por lo tanto...jejee

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  2. p.d
    me encanta ese dibujooooooooo!

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