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6.4.14

La sonrisa de Alba



                                                               miniatura sobre cobre


Fue de Äfrica de donde mi antepasado Simbad la trajo, eso al menos es lo que en el Inventario Testamental consta.  Fino hueso de vaca hervido hasta que no queda un resto orgánico. El agua y el fuego, hacen que el hueso tenga esa apariencia de un blanco perfecto. Luego, como ocurre con el marfil, el paso del tiempo va dando una pátina
de respeto, como las canas a los ancianos. Está trabajado al buril primorosamente, con temas vegetales, sin duda ingleses, como las finas maneras de dibujar el óleo.
 
Hace siglos los reyes, los poderosos, los burgueses adinerados, enviaban pintores a lugares remotos, para que sus pretendientes pudieran ser plasmados por ellos
Se hacían sobre soportes mínimos, o bien tapas de relojes, camafeos, o el más extendido soporte: la miniatura sobre plancha de cobre. Mi antepasado en uno de sus viajes a tierras de moros, conoció en una tetería a D. Pío de Calatrava.  Llevaba impresas en su piel acartonada las arenas del desierto, las estrellas de sus noches y la mieles de sus mujeres. D. Pío había nacido segundón en una familia de tradición donde el primogénito
heredaba todo.
Estudió en la Sorbona, donde, el vino y Alba fluyeron por sus venas,marcándole.
D Pío dilapidó en París la parte dineraria que su hermano D. Blas de Calatrava
le adelantó en gracia y cariño.
Cuenta en su libro de bitácora mi antepasado, cómo Alba fiel al Hijosdalgo español, se aventuró con él a tierras del Oriente próximo. Y en su hatillo unas pocas ropas, doce botellas de buen champán de Reins, las joyas que de herencia de su abuela italiana que la pertenecían. Y la miniatura arriba fotografiada.
Amanda se llama la mujer de la  imagen, que enloqueció a más de un rico francés traficantes de perfumes y asentadores de carne
Amanda eligió a  Javier el abuelo de Alba, un humilde decorador, con el que fue feliz hasta que ambos desaparecieron en un naufragio en el Atlántico camino de una nueva vida hacia Estados Unidos, a finales del siglo XIX
 
Hasta ahí todo es una larga presentación de nombres y circunstancias. D. Pío de Calatrava había enterrado a Amanda en Alejandría hacía ya veinte años, víctima de unas tisis. Bebió para olvidar y contra más bebía, más necesitaba de beber
No supo explicar cómo llegó a Al Basrah, y lo único que conservaba de sí era su amor por España el amor por Amanda y la miniatura de Alba.
Simbad pagó el sudario y el entierro de D Pío en tierra de infieles.  Antes D. Pío le entregó en su último suspiro la miniatura. Bueno…. y eso es todo, os preguntareis?
 -La buena suerte es el lema familiar-
 
miniatura sobre cobre 001                  
 
miniatura sobre cobre 003
Un día Vale, la asistenta, limpiando tuvo la afortunada idea de mojar la parte trasera de la miniatura…Era de papel de periódicos de época. Una auténtica joya.
El enfado fue inmenso, pero se vio compensado, al quitar las capas de periódicos y justo debajo del cobre, otro cobre en perfectísimo estado de una obra miniatura de David Teniers El Joven, fechada en Bruselas en el
año de 1.649.
 
Ahora la sonrisa de Alba parece más placentera. Ella sabía de ese tesoro que dejaba latente a sus espaldas.
 

1 comentario:

  1. Menuda historia de tu familia. Tanto la de Simbad como la obra miniatura de David Teniers El Joven. Tienes un gran pasado jaja

    un fuerte abrazo

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