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23.4.14

Bajo la lluvia

Repongo esta entrada, que una amiga me recordó hace unos días



Entre los tejados se pintó un relámpago que blanqueó la tarde. El trueno vibró los cristales de los escaparates .




Aún no había caído una sola gota y el olor a tierra mojada me envolvía
La primavera estaba siendo seca, y parecía que al fin las lluvias llegaban. Goterones dispersos caían de unas nubes que había ennegrecido la tarde. El paso a diluvio fue tan rápido que apenas dio tiempo a buscar refugio en un soportal.
Enfrente estaba la entrada del Cine Proyecciones, con su gran marquesina protectora. Consigo distinguir bajo su marquesina, a un gigante con la cara tatuada, a su lado dos mellizas de pelo rubio probablemente teñido y vestidas de igual manera.
Una chica morena de mofletes sonrojados y jersey verde baja la vista. Un joven trajeado y corbata, con el pelo blanco. Un ciego con enormes gafas negras portando un gran danés atado a una cadena, una mujer bajita al lado de una reina de la noche con altas plataformas.
Pasa parsimoniosa por la calle una muchacha bajo su paraguas lila, moviendo las caderas cadenciosamente. 
En la otra dirección una mujer de luto riguroso, se cruzan y no se saludan. De  mi soportal dos jóvenes se acarician y se cambian mordiscos cariñosos, se marchan, no les importa la lluvia, llevan prisa para la soledad compartida.
Ya no queda un lugar en la calle donde protegerse de la lluvia. Todos tan juntos, hombro con hombro a un extraño.
Nadie se saluda, ni se habla, ni se comenta la lluvia…
El olor a ropa mojada, a lana mojada, a pelo mojado , invade el soportal. La chica morena de los mofletes colorados y el jersey verde, cierra los ojos; se encuentra en medio de dos chicos, tiene una vibración lujuriosa; se consumen encuentros, abrazos, seducciones, orgías y de esta manera alcanza un orgasmo silencioso rodeada de tanto hombre…
Escampa
La chica del jersey verde abre los ojos, el labio trémulo y el andar dudoso , el carrusel de las fantasías se detuvo…una vez más. Meto mis manos en los bolsillos y vació mi mente para seguir mis pasos por la ciudad

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