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9.3.14

El POSTRE



No me resulta fácil poner en orden mis ideas, han pasado dos días y aún no soy consciente
de la diferencie entre lo real o esa situación extraña en la que me encontré en esa melancólica ciudad de Bragança en el vecino país.
El alma, los cuerpos estaban adaptados a ese invierno frío y sobre todo lluvioso que tan largo se nos hizo. Estos días fuera de rutina tenían la misión de encajar ánimos a la casi inminente primavera que se nos avecina. Presiento que va a ser generosa y explosiva en colores y belleza.
El segundo día de la escapada fue un regalo de la vida. El sol brillaba en un cielo limpio, la carretera de montaña sorprendía con cada curva con un paisaje de verdes generosos y brumas perezosas
Vista comedor y jardín 
que no terminaban de despegar de las tierras aún húmedas por el relente de la noche.
A esas hora de la mañana ( una hora menos en Portugal ) viajábamos solos, a una prudente velocidad
Pero, voy a obviar mas detalles para contar  el motivo de mi inquietud
En principio el comedor estaba vacío, la dueña amablemente nos acomodó entre dos ventanales
vestidos de finas cortinas de un blanco intenso.


Todo aquel comedor, con sus suelos de crujientes maderas era
elegantemente nostálgico. Alpacas plateadas, manteles de fino hilo con vainicas , candelabros,  flores y libros en varios idiomas apilados rezumaban una grandeza perdida.  Entre esas paredes quedaba
detalle comedor
atrapada la historia de Portugal

Los consejos de la dueña fueron muy acertados comimos muy bien
y la elección del vino fue adecuada.
Llegaron más comensales, cinco, todos españoles, uno era el Deam
de la catedral de Zamora de paisano, acompañado de un alto cargo
del gobierno de la ciudad española.




En un momento de la comida entré en una situación nerviosa, estaba
desde el balcón al jardín
inquieto. Mire al jardín del cenador de invierno que se ve al fondo de
una de las fotografías y me pareció ver una cara femenina.
Me excusé y levanté de la mesa para satisfacer mi curiosidad.


Al acercarme, vi que la imagen corría a esconderse al fondo
del jardín, entre el rododendro y los helechos que rezumaban humedad del reciente riego.
Pensé que sería una joven introvertida, que huía de las personas
y no le di más vueltas a mis componendas  mentales.



Pero en el momento de los postres ocurrió. Vi a la joven que abría el balcón del fondo, abandonando su refugio en ese tupido jardín que se dirigía a mi. Quedé petrificado.
Aún así pude preparar  mi cámara de fotos y disparé cuando la tenía encima.
fotografía de la joven


Parece ser que NADIE más la veía, ¡ NADIE... !

Me atravesó limpiamente. 
Debió ser un instante, una eternidad
Sentí vivencias compartidas, volar entre nubes, una vida  anterior en un paisaje cerca del mar
con palmeras que se asomaban hasta las mismas aguas. Sentí besos y orgasmos, sentí risas y  lágrimas todas de felicidad. Todo en mi mente en el tiempo que transcurre un parpadeo...

¿ Qué te ocurre ? fueron las palabras que me hicieron regresar a la realidad.  ¡Te has estremecido!
Sentí de pronto frío, atiné a contestar.
Sentía su intenso olor que había impregnado cada célula de mi, cada átomo..
De esta manera finalizó la comida, antes al despedirme de la dueña, la felicité por la deliciosa comida y especialmente por el postre.
" - Ese postre es leyenda en este establecimiento. Sus inicios llevan a una joven bellísima que lo preparaba exclusivamente para sus amantes. Ella le elegía y le entregaba este postre antes de compartir un orgasmo juntos... 
Un día la joven desapareció y bueno... algunos hombres cuentan cosas jajajajaja, increíbles que les ha sucedido comiendo este postre -"

5 comentarios:

  1. Y los efectos del postre... se sabe cuánto duran???
    Se te ve muy bien, te ha sentado bien cambiar de aires y andar entre rododendros y helechos...
    Un beso!

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  2. Curiosa y bella historia Javier, por cierto !qué bien te veo!.
    Supongo que conocerás el dicho de: Si la montaña no viene a mi, yo ire a la montaña. Pues bien después de muchos tiempo, en unos días, sere yo quien recoja por fin tu regalo,
    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. San, me dio mucha pena no entregártele en mano, todo este tiempo estuvo en buenas manos, Un beso para Nieves y otro para ti Gracias por estar siempre cercana San

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  3. Me alegra saber que estás bien...y bien acompañado jeje...

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  4. Hace mucho tiempo leí un post de Virginia (http://phoeticblog.blogspot.com.es/) que describía su viaje por esta ciudad tan hermosa y hoy, leo este postre tan mágico y hechizante. Deberías dar el nombre de ese misterioso postre, en parte para buscar la receta por la red. Bonitas fotografías.

    un abrazo

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