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16.3.14

Bajo los tilos y Javilá







Después de crear al hombre con polvo, Dios plantó un jardín paradisiaco al este del Edén.
Cerca el Tigris, el Eúfrates y más allá el río de los hombres-dioses, el Nilo. Y lo llamó Javilá
Y lo llenó de árboles cuyos frutos eran como joyas radiantes. El río Pisón (Orontes) riega la tierra de Javilá, allí  abunda el oro y el rubí, y las hijas hermosas de la primera mujer que fue formada de la costilla de varón.

He vivido más vidas, y viviré otras tantas hasta que mi Señor me llame con Él.
Ahora sentaos, poneros cómodos y abrid vuestras mentes: Os contare algo que me sucedió este lunes pasado...

El próximo día 21 asistiré en Madrid la presentación de un libro de Maria Jose Moreno "Bajo los tilos" Me pase por la librería -LaLiVreria- y vi además de "Bajo los tilos ", un libro sobre Javilá, le hojeé. Al texto más o menos científico le acompañaba fotos de alguno de los objetos....vasijas, incensarios fíbulas y dioses lares. Me quede especialmente mirando uno de ellos.
Me resultaba conocido, como si portara mi esencia. Todo era tan extraño ¡ Me sentía identificado con ese objeto !
En casa intrigado. Me senté en el sillón de orejas, cerré los ojos, recliné la cabeza, y entré en un sopor. 

Un torbellino de escenas comenzaron a aparecer en mi mente. 5000 años atrás Javilá, entre los ríos Tigris y Eúfrates, en Mesopotamia . Ciudad estado, de gran poderío.  Pero vayamos a UR, ciudad vecina y codiciada por todos sus vecinos  por su riqueza
A Ur llegaban caravanas de la profunda África portaban, cargas de maderas olorosas, oro y bellos esclavos nubios de brillante piel. Todo era perfecto tras las fuertes murallas de la ciudad de Ur
En ella vivía feliz Dabmis. Las tertulias nocturnas eran, animadas, se hablaba de, trigonometría, de astronomía de agricultura y del zodiaco.
Aquella tarde, las trompetas de las torres defensivas sonaron. No lo hacían si no era para anunciar una catástrofe y no era la época de lluvias.
...

Desde su atalaya, tras el encaje de celosía en madera de cedro libanés, Abla reina de Saba contemplaba a lo lejos la polvareda proveniente de las dunas. Un adelantado la había llevado la buena nueva de la victoria sobre UR
Tres horas más tarde, por la puerta de la Victoria de la ciudad de Javilá, entra la larga comitiva en la ciudad, bajo una lluvia de pétalos de flores y ramas de olivo ofrecidos a los vencedores de UR

La larga caravana con el botín, especias, sedas, oro ...y su mayor tesoro: esclavos encadenados que, mañana serían vendidos en subasta pública en la plaza de la ciudad.

Abla reina y diosa viviente, decidió asistir a la subasta. Se hizo llevar en palanquín a la plaza; a su paso sus súbditos bajaban la vista, una mala mirada podía suponer la perdida de su cabeza. Era su dios vivo.

Tomó el mejor sitio en la plaza, y observó a cada uno de los esclavos. Pero algo sucedió: Sus ojos se cruzaron con la mirada firme de otros ojos, los de Dabmis. Y se estremeció. Abla se sintió desnuda ante los ojos de aquel esclavo, notó como manos invisibles calmaban la sed que su cuerpo sentía, hasta llegar a un orgasmo que a penas pudo disimular
¡Un dracma ! pujó Abla por Dabmis. Nadie se atrevió a subir la puja
Tres días y dos noches necesitó el esclavo para recuperarse, alimentarse y lavar su cuerpo dañado por la contienda y la fatiga de la larga caminata por el desierto
Al tercer día fue conducido hasta las habitaciones de Abla, y una vez solos le dijo " HOMBRE, ERES LIBRE" ,Dabmis contesto "SEÑORA ya jamás seré libre tras haberos conocido"
Un viento dulce y fresco con olores de jazmín y hierbabuena invadió la habitación de los amantes
Apenas el murmullo de un cercano surtidor de agua, podía callar los gemidos y suspiros de ambos

Siete días con sus siete noches en abrazo íntimo, completo sin respiro alguno ni para alimentarse
Tanto se entregó Dabmis, que agonizó agotado en sus brazos...No sin antes prometerla estar siempre junto a ella.  Antes del último suspiro su espíritu se atomizó su cuerpo e impregnó, todos y cada uno
de los objetos que había en la habitación 

DICE LA LEYENDA, que 5000 años más tarde, una mujer, de sonrisa sincera podría, si roza o besa alguno de los objetos que contienen el espíritu de Dabmis, reencarnar de nuevo su espíritu en un cuerpo de varón, para estar, esta vez juntos por toda la eternidad, en el paraíso de Javilá. Pero sólo es una leyenda...o no ¿ Quién sabe  ?

PD.: Merece la pena comprar y leer el libro de Maria Jose Moreno " Bajo los tilos "
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