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29.1.14

Yo me desnudé y tú sigues vestida




Temblábamos...
Para amar hace falta desnudarse. Por eso los dos temblábamos, por eso parecíamos rompernos. 
Si tú me tocas, si yo te toco.  
"Tengo miedo", nos decimos con los ojos. Los labios quizás pronuncien una mentira nunca los ojos. 
No es cierto que no me estremezca cuando frente a mí aparezcas tú
                                 Todo ha cambiado, yo ya me desnudé y tú sigues vestida. 
No me esperes al otro lado del mar, amor mío. 
Paseo por esta orilla contemplo las sombras sobre las arenas,  las huellas de mis dedos, el brillo del agua.  
Estoy construyendo este barco  ligero para ir a buscarte, para cruzar este gigantesco mar azul.  
No me llevará mucho tiempo.  
Pero no me esperes . 
Tan solo... no me esperes al otro lado del mar. 

3 comentarios:

  1. Para caminar el mismo paso hay que hacerlo a la par, ojala la no espera sea muy, muy corta.
    Besos.

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  2. No se necesita estar desnudo para estar desnudo... hay quien con unas pocas palabras se desviste por completo. En cuanto a la espera... es una inmensidad muy azul... habrá que ver qué si las olas no amedrentan o se llevan lo esperado.
    Besos y espuma, que bañe la orilla.
    Gaby*

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  3. Por más vueltas que le doy sigo pensando que el barco no debería ser tan ligero... por cuestión de peso, más que nada... :)
    Un beso!!

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