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24.1.14

...también me odió




Alba cree que ya no volverá a sentir su olor, pero no es así, todos esos amores que olvidaron escribirnos volverán algún día con toda su intensidad, ahora para ella son como pequeñas muertes, pero volverá a sentirlos en su mente y ellos jamás lo sabrán
Todo es la habitación, o el océano. En aquella pensión del ayer, el mar llegaba a los tobillos de la gente. La ciudad dormía, y los transeúntes se escribían cartas para no volverse a ver. Todos mentíamos malévolamente, intentando unas vidas más ruines de las que en realidad vestíamos. La ciudad parecía tan monótona. 
Los niños vuelven. Las casas también. Aprender a emborracharse con agua y enredar solo el laberinto.
Al borde del río están sentadas tres niñas comiendo galletas. Una de ellas dice: tirémonos al río. Otra: espera, yo soy un árbol. Acaricia mis raíces. Arráncame el terciopelo. 

Alguien quiso que no fuéramos transparentes: y nos revistió con huesos. Alguien quiso que no fuéramos las entrañas repartidas por la naturaleza: y nos otorgó la enfermedad. Queríamos un árbol al que trepar: y nos dieron la guerra. Queríamos un motivo: nos regaló la libertad. 

Estoy aquí, por que alguien me quiso, también me odió. 


2 comentarios:

  1. Todo vuelve...
    Los misterios vuelven y se repiten y a algunos no los encuentras explicación...
    Lo del amor y el odio... complementariedades :)
    Un beso!!

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  2. Inevitables contrasentidos de los sentidos, quién pudiera ser sirena, árbol, niña.
    Petons.

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