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22.1.14

sangrar por la rodilla






Cuando era pequeño daba vueltas, vueltas y más vueltas alrededor de mí mismo hasta marearme y caer. Caer no era bueno, pero el mareo era delicioso.


- Why me?
- That is a very Earthling question to ask, Mr. Pilgrim. Why you? Why us for that matter? Why anything? Because this moment simply is. Have you ever seen bugs trapped in amber?
- Yes.
- Well, here we are, Mr. Pilgrim, trapped in the amber of this moment. There is no why.
                                                                        (Slaughterhouse five, Kurt Vonnegut)
Todas las historias se escriben con sangre: es lo que separa los seres inertes de los seres vivos; a las piedras de los animales.
La ciudad está llena de piedras. Si caes se rompe la piel. Entonces, la sangre. 
Proceda así: limpie la herida, eche betadine, espere a que deje de sangrar. Si no lo hace, repita el proceso y cosa: el hilo se convierte en carne. Compruebe que ya no sangra.
Si el dolor empieza antes del golpe. Si la sangre empieza antes de la herida. Dijeron. Aquí la vida tiene piedras. Aquí la sangre no es importante. 
Taparse las heridas, sí. 
Aquí, así, las heridas no se curan. Siempre caes. Al final, seremos sólo una rodilla que sangra.

1 comentario:

  1. Yo siempre tenía las rodillas con mercromina de la roja, que no con betadine, en la poca piel que se veía entre la falda del uniforme del cole y las medias...
    Un beso!

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