Páginas vistas en total

19.11.13

El ciprés de la Alhambra




"Despertar a la vida" acrílico terminado hoy


Por qué lloras muchacho? preguntaba la anciana al joven abrazado al ciprés más alto de la Alhambra. Señora, lloro por que me duele el alma, lloro por que para siempre perdí mi amada…
Mujeres mozas hay muchas que consuelen tus lágrimas , dijo la anciana
El joven la miro lleno de espanto, y con voz trémula contestó: Sólo ella es mi amada.
La anciana renqueante arrastrando su pierna, se alejó del joven de brazos ceñidos al ciprés.
….
Las estrellas lucían en Granada como luciérnagas en los campos de verano.
Olía a laurel, a cilantro y hierbabuena en la calurosa noche de junio. La luna estaba oculta con su amante. Y la sultana llegó: entre sombras.
Es hermosa como el deseo. Es hermosa como la fruta prohibida, 
como los sueños de verano de los adolescente. Y me regaló sus labios de sabor a pecado
Bebí de ellos, mi fuego avivó. Senos de nácar, suavidad de terciopelo que mis dedos recorrían ; frescor de piel en sudores cálidos, ayes y gemidos, suspiros y jadeos en entrega mutua, tan deseada
Era mi sultana, mi fruta prohibida.
Pero el sultán, mi señor Boadil  sabedor de nuestras citas de amor acompañado de su  más fiel escolta se presento en escena.
Mujer…por que me haces ésto? pregunto
Mi sultana bajó la mirada mientras tapaba su desnudo cuerpo con sus manos, relámpagos de plata…brillos de nácar en su desnudez en la noche oscura. Señor mi sultán…lo hago, por amor.
El sultán dijo a sus más fieles guardias: Retiraros veinte pasos.
La noche cantaba sus nanas, 
millones de estrellas llovían su luz sobre mi cuerpo tenso,
El sultan me miró,  sin rencor, y me dijo: ¿La amas..?
Si, la amo, mi señor
El sultan se dio la vuelta, y se puso a pasear cercano a los dos. Ella se había apoyado en mi hombro y sus lágrimas mojaban mi pecho, 
quemándome en mi impotencia.
Calla mi nena nena….,calla mi amor, la dije canturreando . Lo que pase pasara juntos
lo que pase, pasara a los dos……
El sultán se dirigió firme a nosotros y bajando la voz pero si abandonar su firmeza, nos dijo: Os comprendo, pero debo poneros un castigo ejemplar….meditó y prosiguió,
Os impongo como a Tántalo, el suplicio de todos , todos los días de vuestra vida  hasta el fin de vuestras almas citaros para amaros junto a este ciprés, que me representa :Erecto, altivo, soberano, como yo. Tu mi sultana mientras tu cuerpo viva hasta ir a los infiernos
Y tu joven, que supiste darla lo que yo fui incapaz, te impongo que por la eterna eternidad lamentes el amor tan grande que la tuviste, como castigo, hasta que Ala nos reuna en sus jardines ….
Y llora la luna llena, lágrimas huecas sin sal….
y las estrellas cortejan un amor, tan ejemplar ;
a la luna eaa aaah, a la luna eaa, eaa

En la ciudad de Granada,  en el patio de la Alhambra 
el ciprés encontrarás
 

3 comentarios:

  1. Eres un cuentacuentos muy bueno Rodolfo, seria estupendo escuchartelos narrar.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Qué bonito!!Y me siguen gustando los cuentos y que nunca dejen de gustarme,en especial los que escribes.Me sabe a Romance,a nana ,a hadas..
    Besucos

    ResponderEliminar
  3. Que sería de la vida sin cuentos?
    La pintura es espléndida
    Besos

    ResponderEliminar