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10.11.13

Así fue el primero




No fui un buen estudiante, eso no quita que me inventara un mundo propio al que evadirme cuando la cosa se ponía aburrida en clase
Tenía 13 años y tuve que escuchar a un profesor decirle a mi madre que yo era inconsistente, frágil en los estudios y que no veía futuro en mi para hacer una carrera, que me dirigieran a alguna actividad de módulos laborales acorde con mis gustos.
Mi madre salió seriamente preocupada, y aunque yo me hice el despistado y como si la cosa no fuera conmigo, no pude dejar de ver correr una lágrima por la mejilla de mi madre
Fuimos a tomar un refresco a una cafetería cercana al colegio.  Mi madre necesitaba tomar un ibuprofeno con un café con leche, yo me iba a pedir un descafeinado con leche,  se pensaba que era muy joven para ingerir cafeina.
Me mantenía serio, mirando fijamente a mi madre. Luego ella levantó la vista y me preguntó ¿Qué quieres ser en la vida ? 
Mamá quiero lo mismo que tú, matricularme en el instituto luego en la universidad. Contestaba a la vez que hacía acopio de fuerzas
Mamá, te prometo que en mis horas de estudio me limitaré a estudiar. Que me olvidaré de la ventana, de cazar aves con la vista u observar las acrobacias de las moscas. Mis oídos no escucharán el sonido de la lluvia cuando golpee las tejas, ni me apartaran de mi estudio el arrullo de las palomas en celo

Mi madre se quedó mirándome, mojó un azucarillo en el café sujetándole con los dedos hasta que perdió su color blanco, y dejándole caer entonces. No daba crédito a mis palabras. Luego mi madre, reposó su cuerpo contra el respaldo de la silla y sonrió negando con la cabeza que no, que no lo haría por ella,  que lo hiciera por mi, que estaba segura podía intentarlo yo solo

Yo mientras me asombraba de la promesa que había sido capaz de entregarla mientras mentalmente me podía ir despidiendo de moscas, aves, palomas y lluvia

Luego mi madre llamó al camarero y pidió: Por favor, traiga un café con leche para mi hijo








2 comentarios:

  1. Ese crecer, sentirse mayor... desde la confianza de una madre que ve como la edad infantil se va y abre nuevas puertas para dejar el aire pasar.
    Siempre hay una primera vez para todo...
    Besos!!

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  2. aprender es difícil, aprender lo que de pronto no nos interesa del todo o no nos lo hacen atractivo a la hora de enseñarnos, pero esas pequeñas cosas, que para muchos son nimias y distraen, tienen una carga de enseñanza fantástica, aunque no todos sepan verlo.
    Besos, un café con leche para mí, por favor!
    Gaby*

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