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10.10.13

Gemelos duoplacentarios


Mi Lar domus matritensis - Hoy mismo


¿Quién sabe si la persona que,  pasado tanto tiempo,  se acerca de vez en cuando al otro lado del espejo sigue siendo ella? ¿Puedes decírmelo tú?







De algún modo los gemelos duoplacentarios se explican por sí mismos. 
Influye sin duda, una bipersonal interpretación de la ley de la gravedad y de la atracción que generan entre sí los hemisferios  Matritensis  y el Sabonarólico
Nunca supe bien si era tu gemelo idéntico, análogico o complementario. 
Cuando quise pensarlo ya era un hecho: la conducta y el movimiento humano me había ligado a nuestro Teorema La fuerza de mi gemelo me sostiene. En otras palabras: el gemelo que está en otro lugar de la tierra se sostiene en su lugar y me sostiene gracias a la mutua fuerza de atracción que opera desde nuestros cuerpos equilibrándonos
Cuando se desplaza, me desplazo; cuando subo montaña igualmente lo haces tú, cuando viajamos, viajamos en direcciones contrarias para permanecer en la misma referencia. ¿Se puede pedir un desencuentro más encontrado, una oposición menos opuesta? Nuestros gestos tienen una respuesta simultánea  ¿cómo podríamos realizar actos distintos con los mismos ademanes, vestir o comer lo mismo?. 
Bueno, lo cierto es que en aquel entonces me encerraba en mi cuarto desplazaba un pie lentamente. Me detenía. Daba unos pasos golpeando el suelo con fuerza, y apoyaba la oreja al suelo para escuchar el choque de encuentro que se produciría en el centro de la tierra, tus ruidos y los míos.  Una vez, por ejemplo, me colgué de la lámpara, me balanceé como en un columpio y desde el otro extremo salté en un salto mortal hacia el vacío de la cama, gritando: “Sígueme, si puedes”.  Me abrí la cabeza contra la arista de la mesa de noche. Lo curioso es que tenemos actualmente la misma cicatriz , y un pálido recuerdo que se aviva con las tormentas.  Sé que te hubiera hecho feliz y tú a mi. ¡Es una lástima! Nuestro amor podría haber sido el único indestructibleSe nos desgarra el corazón cuando pensamos que no nos encontraremos jamás de este lado del mundo, así que te propongo excavar hasta encontrarnos en es bola de fuego que está sepultada en el interior de la Tierra, y arder en un fuego mutuo hasta consumirnos en la misma llama.

Nadie podrá matar aquel tiempo, nadie nunca podrá: ni siquiera nosotros. Mientras estés, donde estés, o mientras esté yo. 
Dicen que aquel tiempo,  ya no es;  pero esta noche mi cuerpo desnudo te estará transpirando." 


2 comentarios:

  1. Tú sí que te explicas por ti mismo... eres mi wikipedia particular :)
    Y deja los saltos mortales.. saltos, sí,,, pero mortales mejor que no.
    Y quién dice que aquel tiempo ya no es?
    Besos!!

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  2. Me ha parecido precioso, así, simplemente.
    Un beso.

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