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18.10.13

gatos





pies de gata

Cada día parece que hay un gato  nuevo en el jardín.  Hoy salgo a tomar el café por la mañana y hay cuatro acurrucados junto a la hortensia.  Acaba de llover y están empapados.  El más pequeño se acerca maullando. 

Hoy  no vengo sola, no lo pude evitar, estaba en el carretera desorientado,  cuando baje solo lo tome y subí con él,  ahora duerme ,  ha comido y parece estar cansado yo también lo estoy, te he llamado pero  no a la hora que me has dicho,  a esa hora estaba en la calle, con un gato entre los brazos, te llame para contarte,  pero no estabas,  que tengas buena tarde, no olvides sonreír

Se sube a la mesa de granito y desde la esquina me mira con esos ojos amarillos y fríos. 
Esos ojos que me recuerdan a los de las rapaces; que miran, sólo miran, pero no parecen transmitir nada.
Como la mayoría de los gatos si ha venido es porque quiere algo. Supongo que tiene hambre, o frío, o ambas cosas. Acerco la mano para acariciarle. Presupongo que debe estar acostumbrado a los humanos. Me gustan los gatos, su tacto, como a la mayoría de la gente.  Cuando estoy a unos veinte centímetros me bufa, salta al suelo y sale corriendo. Lo dicho, es un gato. 

Y los gatos son un poco como las personas, o las personas como los gatos, no sé... Quieren algo, buscan algo, necesitan algo pero raramente estan dispuestos a dar nada a cambio. 
¡ Ha sonado de nuevo la alarma de la casa !

Es viernes... y eso

4 comentarios:

  1. Si, es viernes y eso... Hoy esta lectura deja cierto regusto amargo, ese buscar algo y no estar dispuestos a dar nada a cambio...da que pensar..
    Un abrazo.

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  2. Es viernes y eso... no!! ES VIERNES!!!!!!
    A ratos los gatos se vuelven personas y las personas gatos... forma parte de la contradicción gatuna!
    Un beso!!

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  3. La faceta felina la llevamos dentro, independencia, queremos siempre algo, insumisos, nosotros mismos, egoistas, gatos silenciosos y noctánbulos, amarillos ojos. Me niego a llevarle las zapatillas a uno que se cree mi dueño, me niego a ser policía, no soy perro. Un beso.

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  4. Piernas amarillas que reclaman atención pero una vez que alguien las escucha, huyen alejándose de aquello que les podría brindar lo que codician...

    un abrazo :)

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