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2.8.13

Tropezar en la misma piedra




" Wasap de cafe con leche " Acrílico 






Erase un vagabundo que un día se adentró por el bosque de un país lejano. 
Al llegar a un claro, ve en lo alto de un túmulo de flores el cuerpo yacente de una joven.  Se acerca con su pollino, y contempla la serena belleza de una principesa de pálidas mejillas.
El vagabundo mira a un lado, luego mira al lado contrario y le asaltan un tropel de malos pensamientos.
Se acerca más y más a la principesa y la besa con no muy buenas intenciones, mientras su mano avanza entre sus ropas íntimas
¡ OOOHHHH ! la principesa abre los ojos y abraza al vagabundo llenándole de besos.

Asustado por tan candente y apasionada  reacción y viendo que su papel de macho alfa queda menguado, intenta zafarse del intento claro de seducción que la principesa mantiene para con él.
Mira..., dice para desviar un momento el ataque, me encontré antes de entrar en el bosque a una señora que vendía manzana. Compré kilo y medio. 

¿Quieres una  y ella enamorada le contesta si?

Quieres una ?


3 comentarios:

  1. Yo sí que quiero una!
    Pero no será la de la madrastra de Blancanieves no??

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  2. ¿Se acobardó al sentir que la chica era más "ardientesegura" que él? !jo! si es que ya no hay vagabundos como los de antes.
    Besos.

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  3. Me encantan las manzanas, es mi fruta preferida. Estupendo tu relato, fresco y divertido aunque no sé yo si hay vagabundos así, tan cortitos, jeje

    Saludos,

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