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30.7.13

Djemaa el Fna





Mi primer auto retrato, tintas y acrílico


¿Cree el ángel en su inocencia, que hay hombres de la guarda?


A veces  siento que existo por que tú me piensas, que como la plaza de DJemaa-el Fna , estoy a  que dispongas abrir las ventanas y poder tomar vida

Soy por que me piensas en tu sueño, eres por que te sueño?
No deseo despertar y contemplar que no hay ventana, que no existes que sólo estas en mi mente, y que no soy, no estoy, no existo




Llega la noche y la plaza despierta y a poquitos se convierte en un gran hormiguero humano sin reglas. Djemaa el Fna, (la plaza de los difuntos) , presenta cada día un espectáculo irrepetido
Encantadores de serpientes, malabaristas, dentistas, escorpiones paseando por la cara de un tal Mohamed, acróbatas, domadores de monos.
Contadores de cuentos, escupidores de fuego, tragadores de vidrios, echadoras de hueso que te leen el futuro, pintoras de manos con henna, música en vivo y danzarinas de caderas rotundas
Entras en un mundo que no te permite ser neutral, ser ajeno a su grandeza y sus miserias. Riqueza ilimitada con una pobreza impensable
Y el caso es que te adaptas, bulles, casi gorjeas en ese puchero de gentes que son los zocos ¿ los más auténticos, fascinantes ? Pensé que Gran Bazar de Estambul, era la quintaesencia del alma oriental y sólo es una galería comercial, comparado con el zoco de Marrakech
Huele a aguas sucias, por que hay agua sucia, huele a grifa fumada, a vainilla, huele a te de menta, a especias, a pescado que fríen para consumir ahí  mismo entre la gente, a tajine de buey, a cus cus de cordero, a pastelillos de miel, almendra y canela

Suena el Almuecín en la segunda llamada a la oración
¡¡ Alá es grande, Alá es el único Dios…!!
Tres voces de tres cercanas mezquitas superponen sus megafonías. Y te ves en medio fascinado… disfrutando de contemplar esa gran representación que cada día, se lleva a cabo. Es el teatro de su mundo, Marrakech no deja indiferente
Te hastía la agresividad de sus gentes en la plaza de DJemma el Fna intentando captarte de cliente, o complacido las muestras de hospitalidad del improvisado guía que te lleva hasta la entrada del Palacio de Bahía sin pedirte nada

Luego tú, querida, desde la fantasía de tu mente
en esa habitación de tu casa en el país de la Niebla y la lluvia donde el sol no habita, cierras la ventana que da a DJemaa-el Fna y queda la plaza silenciosa y sin bullicio esperando que vuelvas a darles vida
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1 comentario:

  1. Muchas veces ocurre justo como dices, uno quisiera no despertar del sueño maravilloso en el que está viviendo.
    Felices vacaciones.

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