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27.7.13

Conversando con el espejo




Lucía


Entonces, quieres que lo cuente ?. - Asentiste con la cabeza -

Hace unos años, digamos seis, viajé al norte de Italia, primero a Torino, luego Milano
Iba a entregar unos dibujos que Piero me había comprado.  
Hacía sonar el clavicornio  comprado en Dublin. 
Quédese a cenar, me invitó cordialmente la esposa de Piero. Tenemos agnolotti de jamón y huevo, truchas y de postre chocolate Gianduia. No pude resistirme y acepté
Piero es un gran maestro concertista que formó a tu padre en una etapa de su vida. 
Rodolfo, me dijo a la vez que me entregaba una copa de Barolo, he vivido tanto como he viajado por mi trabajo, de cada lugar al que voy y me siento feliz, me traigo un recuerdo. Como verás mi casa tiene piezas de arte de muchos lugares, pero el objeto más especial es este que te voy a enseñar y traje de Bagdad 

Le seguí hasta el final de un pasillo que terminaba en un gran espejo de techo a suelo enmarcado en una talla de madera muy elaborada. Luego me trajo una silla y ofreció sentarme. Lo hice, gire la cabeza y Piero ya no estaba

Todo me pareció extraño
El espejo dejo de reflejarme. Intenté levantarme asustado, pero algo me tenía sujeto e inmóvil a la silla
La imagen se aclaró, comenzaron a aparecer escenas inconexas de una mansión rodeada de ventanas y una balconada que recorría todo su perímetro.  A su espalda unas caballerizas. Bultos que parecían fardos de heno, una niña escondida en lo alto de los fardos y una mujer que jugaba a buscarla entre risas. 
Luego las imágenes se revolvían y había mucho desorden. Corrían con la niña en brazos, tenía la cara hinchada y la costaba respirar, la madre repetía: ¡ la ha picado, la ha picado...!

El espejo enturbió las imágenes y reflejó una puerta conocida, era la de mi casa. Me levanté de la silla esta vez si, empujé la puerta y pase al otro lado del espejo. Pisaba sobre algo esponjoso y blando; al final veía la luz hacia la que me dirigí 
La escena en ese lugar de luz, era precisamente la misma que ayer os contaba en mi relato, mis amigos mi gente, mis padres...Me vi, me vi en un supuesto futuro de seis años...
Estaba tan desconcertado que no quise ver más. Cerré los ojos  con fuerza, cuando los abrí estaba sentado frente al espejo que reflejaba mi imagen. Contemplándome  asombrado

El vino que me había ofrecido Piero estaba ya un tanto caliente, yo seguía desconcertado. ¿ Por qué? atreví a preguntar
Rodolfo, me dijo, vi en ese espejo aquello que positivo puedes hacer con alguien que vas a conocer próximamente  ¡ Parece azar, todo parece azar!   ¿ verdad ?. 
Tu sólo ofrécela que pida tres deseos


3 comentarios:

  1. No sé si me gustaría estar frente a ese "no" espejo"
    Preciosa la imagen de la niña, aunque no se la ve feliz...
    =)

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  2. Viajar al otro lado del espejo es una ensoñación seductora e inquietante.
    Besitos a Alicia aunque se llame Lucia y a ti.

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