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29.5.13

Final feliz






Ella.-

Desde el primer día supe que él estaba espiándome, nunca le vi como un vicioso, su mirada que me hacía estar tranquila y relajada, por eso le dejaba que viera mis pechos, sé que los desea
Cuando nos cruzamos en la calle  apenas es capaz de decirme adiós, o un buenos días; me siento tan deliciosa al saber que me ve desnuda, que desea tocarme, y la impotencia que le produce pensar que nunca podrá hacerlo, que solo soy su fantasía.
Me imagino que ha sido capaz de pensar en mi cuerpo una y otra vez, me lo imagino con "todo" listo para mí, buscando la manera de ser mi esclavo sexual, con tal yo me sienta satisfecha.


Él.-
Jamás terminé de sacarme la imagen de ella de estarla viendo todos los días mientras se bañaba; siempre esperaba el momento cuando ella entraba al baño y yo desde mi casa estaba atento, esperando, para verla desnudarse, apenas eran diez metros de distancia desde donde yo estaba hasta su casa. 
Cómo no desear ese par de pechos deliciosos, esos pezones rozados que me apuntaban a la boca.


Tengo tantos días de pensar en ella; apenas es mayor que yo tres años, pero la deseo tanto,  ver su sonrisa luego de hacerla sentir mujer, darle lo que ella me pida, ser el hombre más apasionado, con tal sea mía siquiera una vez.
Hoy se detuvo frente a mí, casi se me fue la respiración, verla venir  para preguntarme una cosa, decirme que soy un tipo que le trasmite paz.   Si supiera que soy el mismo que está pendiente todas los días de verla desnuda, creo que es capaz de cambiar de opinión, de tildarme de enfermo sexual.

Oficiante.-
Daos un beso: " Yo os declaro Marido y mujer "

PD.: Fotografías de Hendrik Kerstens 


2 comentarios:

  1. La Bella y la Bestia, a veces se confunden y acaban comiendo perdices, que así sea pensó el sapo al convertirse en príncipe, azul, desde luego.

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  2. Uno piensa y siente lo que él otro puede llegar a pensar y sentir y a veces se acierta.
    Besos

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