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13.10.12

Canción húngara del suicidio



Amo la vida y hasta me sabe a poco lo que vivo
Traigo esta canción por que me suena bien
y hasta su letra me parece poética a pesar de ser un canto a la otra vida

Ahora os dejo con la leyenda, tal y como la descubrí en este mundo de puertas abiertas que es internet:


Diciembre de 1932, un joven húngaro llamado Rezso Seress trata por todos los medios,  hacerse un hueco en el difícil mundo de la música y la composición. Su lugar de trabajo era París y el éxito no terminaba de llegar nunca. Aunque creaba complicadas composiciones, los editores nunca vieron en él un pizca de talento que le sirviera para triunfar, pero Seress nunca se dio por vencido, ni siquiera cuando su novia le aconsejaba que para poder sobrevivir compartiera su pasión con un trabajo a media jornada que les diera sustento. Seress se mostro inflexible en todo momento, su pasión y su vida eran la música y jamás renunciaría a ella. Esta decisión le costó su noviazgo y futuro matrimonio.
Una tarde de domingo su relación llegó a un punto crítico y se rompió de forma clamorosa. Desecho y angustiado bajo una profunda depresión, Seress se encerró en su estudio esa tarde triste de domingo, el cielo amenazando tormenta y la poca luz que entraba por su ventana fueron los únicos testigos de su creación más famosa. Esa misma tarde Seress se sentó frente al piano y comenzó a componer. Al poco, en tan solo treinta minutos, una partitura completa estaba frente a sí mismo, algo que había compuesto casi sin darse cuenta y sin esfuerzo.
Algo más ilusionado, envió la partitura a un primer editor que le denegó su publicación alegando que el trabajo era demasiado triste para ser publicado. Sin perder la confianza Seress envió de nuevo la partitura a otro editor y este se mostro satisfecho en su publicación, alegando que pronto estaría en las ciudades más importante del mundo, la titulo “Domingo Sombrío”.
Tras el salto puedes escuchar su canción
“Gloomy Sunday” (título original) fue impreso y distribuido y a los pocos meses de su publicación, comenzaron a suceder cosas extrañas  ligadas a esta triste partitura. En Berlín un joven solicito a una banda de música que tocara “Gloomy Sunday” para él. Más tarde en su casa, el joven se pego un tiro en la cabeza después de quejarse durante el almuerzo con su familia de que se encontraba muy deprimido pues no podía quitarse de la cabeza la triste melodía.
Una semana más tarde, en la misma ciudad una joven dependienta se encontró en su casa colgada de una cuerda. Cuando la policía investigo su casa encontró la hoja impresa de la partitura “Gloomy Sunday” en su dormitorio. Dos días después de esta tragedia, una joven secretaria de Nueva York se suicido gaseándose a si misma. En su nota de suicidio se podía leer que quería que “Gloomy Sunday” sonara en su funeral. Semanas más tarde y también en Nueva York, un hombre de avanzada edad, salto desde la ventana de un séptimo piso después de interpretar la “mortal canción” en su piano. En esas mismas fechas, pero en Roma, un joven se había tirado de un puente tras escuchar la canción de Seress.
Los periódicos de medio mundo se hicieron eco de estas noticias y pronto las asociaron a la partitura maldita. Uno de estos periódicos recogía la historia de una mujer que no paraba de escuchar la melodía a pleno volumen para desgracia de sus vecinos. La melodía sonaba una y otra vez de forma repetitiva, cansados los vecinos decidieron abordar la casa de la mujer pero esta no respondía. Tras derribar la puerta se encontraron con la estampa de la mujer muerta en el sillón que se había suicidado por ingestión masiva de barbitúricos. Las noticias extrañas de suicidios ligados a la melodía eran tan constantes en la prensa que se instó a la cadena  radiofónica BBC para la prohibición de la emisión musical de la obra de Seress.
De nuevo en Francia, el hombre que había escrito tan escalofriante partitura, sufrió también los estragos de su propia obra. En un intento desesperado, Seress, realizo un escrito de reconciliación para su ex novia. Preocupada por no recibir respuesta, Seress decidió buscar a su amada cuando se entero por la policía de una trágica noticia. Su amada se había envenenado  a sí misma, y junto a su cadáver se había encontrado una copia de la partitura de “Gloomy Sunday”.
Para finales de la década de 1930, un trágico acontecimiento acechaba al mundo entero, la Segunda Guerra Mundial se cernía impredecible en el horizonte, y poco a poco “Gloomy Sunday” fue cayendo en el olvido. Seress acabaría suicidándose en Budapest en 1968 lo que alimento aun más la leyenda de esta canción.
Si bien es cierto que la canción fue conocida como “la canción húngara de la muerte” en Estados Unidos, es prácticamente imposible encontrar los recortes o referencias de los periódicos que se citan en esta entrada, por lo que esta “Lección de Misterio” ha sido elevada a la categoría de Leyenda Urbana.
(Extraído de Wikipedia) Se han grabado numerosas versiones de la canción, entre ellas la que hoy día se considera referencia, por Billie Holliday. Phil Elwood cita en JazzWest.com las siguientes palabras de Michael Brooks, extraídas de las notas de producción que acompañan en conjunto de 10 CDs Lady Day – the Complete Billie Holiday on Columbia, 1933-1944:
Gloomy Sunday llegó a América en 1936 y, gracias a una brillante campaña de publicidad, empezó a ser conocida como La canción húngara del suicido. Supuestamente, tenía el poder de hipnotizar a los amantes afligidos, que tras escucharla se precipitaban hacia la ventana abierta que tuvieran más cerca, del mismo modo que los inversores suicidas en octubre de 1929: Ambas historias son claras leyendas urbanas.”



















5 comentarios:

  1. amo la vida y te quiero, amiga mia

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  2. Los domingos suelen ser tristes o quizá más nostálgicos, por tanto, tal vez fue un acierto que Rezso Seress compusiera aquella partitura. Ahora bien, que tantas personas acabaran con su vida de un modo trágico y escuchando esta música parece como una opinión negativa sobre su obra, una especie de leyenda negra, generalmente infundada...

    Un abrazo

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  3. He escuchado la música en domingo, se percibe en el piano, el violín luego, in crescendo y abatiéndose, una melodia repetida, una melancolía siniestra, depende de quien, como cuando se escuche, malos tiempos después de la recesión.Si la canta Billie que se mató léntamente, su voz nos impregna y nos estremece hasta resultar casi insoportable, con la letra y la voz de Sarah nos adormecemos tristes en domingo, mórbidamente nos dejamos llevar...sin llegar a la muerte, no aún.
    Leyenda negra para una música ¿tanto poder tiene? Tal vez.

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  4. Me ha parecido la historia muy interesante, también he leído cosas similares de una sinfonía de Mozart. Aunque tengo curiosidad por escucharla, hoy tengo un día tristón, y como además es domingo, mejor la escucho otro día. Besitos.

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  5. más bien creo que es por mimetismo, hay músicas mucho más idóneas para un suicidio, aunque cuando uno quiere irse...

    No conocia la historia, es interesante y triste

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