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23.9.12

...y al final, te descubrí







Cerca de los viñedos, a espalda de las caballerizas, había una higuera, generosa en frutos  y frondosa en sombras.
Se había acoplado al terreno como guante a la mano. Las ramas rozaban el suelo en la parte superior del desnivel, y una mínima gruta, casi invisible había conseguido que mi imaginación volara.
Todos los veranos, saltaba la tapia que rodea la finca familiar de Luigi  y luego Giulio Einaudi, para
llegar hasta a mi lugar secreto,a los pies de esa higuera.
Ese día de Junio, apareciste con tu pie enyesado, me viste y preguntaste: Qué haces?
Ven, acompáñame , y te conduje hasta mi espacio secreto.
¿Por qué te escondes? preguntaste
¿Por qué preguntas tanto? te contesté
Mira, no me escondo, sólo escapo
¿Y vas muy lejos ?
Todo lo que puedo. Un día voy al polo norte, otro día a Burundi, cuando lo deseo voy al lejano oeste
a las praderas de indios o a la India
¿Cómo puedes conocer esos sitios sin moverte de aquí?
Muy fácil tampoco tienes que haber estado con tu cuerpo. Simplemente lo imaginas, lo deseas , haces como si de verdad viajaras , y siempre siempre llegas a el lugar que deseas
No te sirve de nada si no te mueves, me dijiste
Si me sirve, tengo una brújula que me indica si voy al norte o al este. Sólo tienes que preparar bien el viaje, e irás.
¡Me gustaría ir contigo!
¿Conmigo?
A esos sitios se va solo, por que todo tiene que ser nuevo
Yo soy nueva también, y podrías considerarme un territorio
...Pero...pero los territorios están para ser explotados

Claro...me dijiste




2 comentarios:

  1. Siempre supe que tenías algo de Sombrerero loco!
    =)
    Un abrazo

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  2. Y ambos atravesaron el espejo.
    Feliz semana.

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