Páginas vistas en total

21.5.12

Con o sin tu consentimiento



Pastelillos marroquíes
para nada siento martirizar vuestra dieta
se que sois golosas por naturaleza
Toma "ese"...si, ese que te dice " cómeme " 





Una buena charla, 
un desayuno con una amiga, 
una confesión que limpie el alma, 
la punzada del recuerdo, 
un buen polvo, 
Tengo la terrible costumbre de pensar que un día vas a cambiar 
el espejismo del amor, 
una mirada, 
el juego del "no te lo diré"  
dejar de que me muerda la soledad, 
tocar tu piel, 
y de que todo va a volver a ser como antes, como al principio
sentir que te escuchan, 
llegar a tocar el corazón.
La espalda desnuda que me gusta, 
tus pechos que tiene vida propia, 
tu alma que se cae si no ando cerca 
como cuándo nos conocimos y como nunca debió dejar de ser
Decidir hacer algo y realizarlo, 
un baño en mi piscina, 
un tomate que crece día a día y se me ofrece.  
las estrellas que me arropan y recuerdan lo efímero que soy. 
Pero casi el mayor placer son tus ojos, tan curiosos como yo
y es que te sigo amando con o sin tu consentimiento
....

11 comentarios:

  1. las palabras a una mujer deben ser dulces como la miel, suaves como el murmullo del arroyo , profundas como sus ojos y que vayan directas al corazón como una saeta

    ResponderEliminar
  2. Es una bonita forma de conquistar, siempre que sepa leer y escuchar.
    Bello Javier la forma y el contenido.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Sii....


    muy muy cierto


    ................beso

    ResponderEliminar
  4. Me he comido uno de esos pasteles mientras te leía, si dulce... ha sido muy dulce, tus letras a veces son adictivas como los pastelillos

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Preñar el alma desde el corazón, eso (es) consigue tu poema.

    Me alegra tu vuelta :)

    ResponderEliminar
  6. El sabor de los dulces persiste, en nuestra espalda, en su pecho, en el paladar, imposible no saborearlos amando. Besitos dulces, aunque a veces la mirada de la mujer puede ser amarga y sus ojos un dardo, que no suceda.

    ResponderEliminar
  7. Javier...esa secuencia te la dedico amigo, el próximo jueves.

    ResponderEliminar
  8. Los pastelillos marroquis son una delicia, pero supercalóricos jajajaj

    A una mujer y a un hombre, siempre hay que ir directos al corazón si les amamos...y estoy contigo en que sigo amando con o sin su consentimiento

    Bella poesia Javier

    Bienvenido de nuevo

    Besos

    ResponderEliminar
  9. Desde la imagen ya me quedó el alma dulce (y dulce el deseo de pegar el tarascón a uno de esos pastelitos!), pero además, las palabras, vienen cargadas de miel y azúcar. Así se le habla a una mujer y se la comprende. En el amor no hay recetas, las cosas nacen espontáneas, se entregan de la mejor manera, se expresan con la realidad y la actitud, y no se reclaman.
    Bello escrito, y sigue amando así, libre y sin condiciones.
    Besos al vuelo!
    Gaby*

    ResponderEliminar
  10. Creo haberlo soñado alguna vez... ese "dialogo" me suena, o tal vez lo he imaginado, o tal vez vivido...
    Eres un crack, Javier.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  11. con o sin tu consentimiento... me habría llevado un pastel jajajaja
    (el tercero de la fila central esconde sin duda las palabras más dulces)
    Genial tenerte de vuelta con las tuyas : )
    Una docena de besos a ver si no se nota el "hurto" XP

    ResponderEliminar