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20.4.12

El traje vacío

Sayal tela de saco Vestido Inés de Castro

Lo PRIMERO que voy a hacer es dar a cada uno un fuerte abrazo por ser de la manera que sois y 
haber sido tan cariñosos conmigo el día de mi cumpleaños


Lo SEGUNDO: Decir a SAN y a GABY, que estoy en deuda con ellas por contar conmigo
en el premio Liebster  por mi blog
Muy orgulloso de él por venir de vosotras le pondré en lugar destacado de mi blog

Ahora, tomad acomodo
Poner alas a la imaginación
Estamos en un caserón donde hace 600 años ocurrió una tragedia, que más tarde la Leyenda adornó de romanticismo


Apenas queda nada de esos muros, los actuales datan del siglo XVIII y las ampliaciones son muy actuales.
He paseado los lugares de la leyenda, (muy para consumo de japoneses y personas enamoradizas, y que como sabéis ni soy japonés ni enamoradizo).
Una supuesta fuente de las lágrimas, y otra segunda fuente ( manantial ) que "supuestamente" nace de la roca burdamente teñida de rojo, (según la leyenda con la sangre de Inés de Castro, por que fue ahí donde la asesinaron).


Bien, más o menos os habéis situado, casona con ermita pegada a sus muros, en medio de jardines franceses y bosques en estado salvaje, con senderos que llevan a lugares y ruinas románticas.


Dentro de la casona, todo recuerda la tragedia de Inés de Castro: grabados, esculturas, pinturas, y hasta un vestido de sayal de tela de saco montado sobre una estructura de alambre que le mantiene  de pie sin cuerpo.


El dormitorio da a un jardín japonés y una acequia que corre el agua con rumores de sedas.
De tan cansado esa noche me acosté temprano, a las 22,30 horas. Pronto concilié el sueño.



¡ Inventemos una historia !
Con puntos y con comas; con mayúsculas al principio y con un espacio entre cada palabra. 
Inventemos una historia con los menores errores ortográficos. 
Olvidémonos de la goma, no hay necesidad de borrar, utilicemos tinta negra y azul. 
Escribamos una historia, a capítulos, sin un número de palabras, y con el formato más adecuado.

Hagamos una vida a través de letras. 
Hagamos una historia de las historias de nuestras vidas, hagamos que a cada palabra escrita un poco de ti y poco de mí se vayan quedando.

–Inventemos una historia– me dijo mientras veía aquella rosa azul entre sus manos, y por vestimenta el sayal de tela de saco que calaba por entre sus espacios de aire, su desnudo cuerpo
¡ Y aquel punto rojo por corazón !.

– ¿Empezamos ya? – dijo todavía con la duda en la boca.

No la contesté nada. 

A la mañana siguiente en el desayuno insinué al camarero el sueño que había tenido la noche anterior

El camarero, soltó los cubiertos con que me servía, y sólo balbuceó: -"¡  Ha ocurrido de nuevo ...!

Al fondo escultura en lanchas de mármol de Inés de castro

5 comentarios:

  1. De tan cierto. de tan cierto es lo que os he contado, que si miráis bien las fotografías en ambas podréis ver la imagen doliente de Inés de Castro pidiendo la oportunidad de una vida nueva

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  2. Quiere regresar y vivir lo que le fue robado, pero no sabe aún que solo en sueños puede pasear. Quien sabe hoy en día como sería su vida?
    Buen regreso. Un abrazo

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  3. me preocupo? es que el vestido de inés... no lo veo vacío...
    genial tenerte de vuelta
    besote

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  4. Creo que no hay cosa que me angustie más que ver un vestido antiguo -que alguna vez fue nuevo y hasta lujoso- estropeado y seco por el paso de los años, como si hubiese muerto junto con quien lo utilizó. Y esa escultura ahí atrás -que no veo bien, pero que intuyo cadavérica- Tristes historias me pueden surgir solamente con semejantes musas...
    Un abrazo.

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  5. Ya veo que ni en portugal dejas de ligar querido Javier...Ines ya te esta llorando desconsoladamente vagando por su palacio...

    Buen fin!!!

    besos

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