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1.4.12

El Templo Egipcio de Debod

Templo de Debod, en Madrid


Esta mañana he tomado café fuera de casa, con unas porras
En la mesa de al lado, enjoyada de bisutería , las manos llenas de anillos, estaba Pilar
Seguía esperando como desde hace muchos años, que su amor regresara
Todos en el barrio sabemos de esa espera .
Un día os contaré su historia


Sentaos , poneos cómodos. Lo que hoy os va a contar, cambiará sin duda
vuestra apreciación sobre mi, a partir de ahora pensareis que estoy demente
Pero no es así estoy cuerdo, muy cuerdo
Ayer os hablé que tome café en una terraza cercana al Templo de Debod, lo que no os conté
es que camino del metro me picó la curiosidad y por primera vez entré en ese templo egipcio
que tenemos en Madrid, en un enclave único.
Apenas había otra persona que viera visitándole. 
La vista se hizo rápidamente a la oscuridad, los muros estaban iluminados con una tenue luz azulada
que resaltaba los grafos egipcios.
Sentí que me mareaba, que me faltaba el aire. Me senté en unas piedras  del pasillo semi oscuro para 
recuperarme, pero cada vez me iba poniendo peor.
Perdí el conocimiento
Luego, cuando le recuperé todo había cambiado, estaba en un lugar bajo un sol de justicia,
mis ropas eran prácticamente un tapa rabos, eso si de lino purísimo.
Era día de mercado y la gente no se fijaba en mi Estaba aturdido.
Sonaron unas trompetas y todo el mundo corrió despavorido. Era la alarma pro algún peligro que acechaba la ciudad y sin duda a mi también


Desde la fresca sombría que una celosía de madera en filigrana, Sil, Reina del Alto Egipto contemplaba
la caravana que victoriosa regresaba a Tebas  ( Actual Luxor de donde procede el Templo de Debod)
Las puertas de la muralla se abrieron para recibir el ejército victorioso con su botín
Sonaban las trompetas la gente en las calles vitoreaban su ejército victorioso y una nube de pétalos caía
desde las ventanas


Era costumbre que que los esclavos tomados eran vendidos pasada una semana para estar repuestos del largo viaje.
Sil la diosa viviente de tebas, quiso ir a la plaza central donde se efectuaría la pública subasta
Allí estábamos mujeres, niños y los hombre sujetos con fuertes cadenas
Al paso de Sil portada en su trono de oro a hombro de fuertes nubios de brillante piel negra. A su paso
la población se arrodillaba y bajaban la vista al suelo. NADIE podía mirar a los ojos de Sil sin perder la cabeza.
Se hizo un silencio a su llegada a la plaza de la subasta de esclavos.
Sil miro supervisando la mercancía humana y se encontró con mis ojos
La miraba fijamente. Sil se turbó y altiva levantó la barbilla 
No dejé de mirarla y fue ella con todo su poder la que descendió los ojos
En la subasta cuando fui el esclavo a vender, Sil se adelantó y pujó por mi Un dracma. Un murmullo
recorrió la plaza. Una puja de su reina jamás se había dado. 
Nadie subió la puja


Fui llevado a una estancia donde se me lavó y alimentó con generosidad
Y fue esa noche, la primera noche con luna llena, que Sil se presentó en mis habitaciones
Sola, sin guardia personal ni  criadas.


Luego de acercarse a mi hasta dos pasos de distancia me dijo:  "Hombre eres libre "
sin dejar de mirarla a los ojos contesté : " Mujer, después de saber que existe, nunca más seré libre "


El tiempo que duró la luna llena estuvimos juntos, siete días y siete noches, conociéndonos,  descubriendo cada rincón oculto de nuestro cuerpo y de nuestra alma.


Luego Sil, dirigiéndose misteriosamente a mí me dijo. Tendrás más reencarnaciones y en todas 
nos buscaremos, y en todas nos amaremos aunque ese amor no sea carnal.


Luego, comencé a sudar a faltarme el aire, y caí desmayado
Al recuperar el sentido, seguía sentado en la piedra del pasillo, solitario, con aquella luz azulada
y esa sensación de faltarme el aire
Me incorporé y justo a dos palmos de mi nariz estaba grabada en piedra la historia de Lis,   reina de Tebas  y de Reivaj, el extranjero que reinó con ella y llenó de hijos su vida, tantos como estrellas tienen el cielo





5 comentarios:

  1. Recordar otras vidas pasadas, trae estas sorpresas . Que sepa, esta es mi cuarta vida, ( ya sabéis que los nacidos en Madrid somos " gatos" y por lo tanto tenemos derecho a siete vidas ) Así que que aún me quedan otras tres vida para compartir

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  2. Cada vida tuya es más intensa y cautivadora.
    Voy a ver si consigo recordar si yo vivi en otra vida y descubro que fue lo que hice y lo que fuí, aunque como no soy de Madrid..... no se yo.
    Un abrazo cuenta cuentos.

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  3. menuda flipada javier, eso si es viajar en el tiempo y lo demás son puñetas romanas ( pulseras)

    Me encantan las historias de esa época, aunque vivirlas, si no es en tu caso...mejor quedarme por aqui jajajja

    Estuve en este templo una de las veces que fuí a Madrid.

    Buenas noches viajero del tiempo!!!

    Besos

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  4. jajajaja verás tú que el guardia de seguridad que había la última vez que fui tuvo algo así, un golpe con alguna piedra y creyose el buen hombre que era amenofis iv y todos los visitantes mano de obra para la pirámide... verás cuando se despierte y descubra que le hemos hecho una en plan redondo al estilo calatrava jajajajajajaja
    Un beso con whiskas XP

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  5. Aunque yo no tengo siete vidas(jaja)me encantó el cuento:EL mareo mereció la pena y la reina Sil..muy maja ella:"te concedió la libertad".Aunque te quedaras ya , atado a ella .Ahh,el amor!!!
    Me gusta como argumentas los cuentos sobre una base tan bonita como un templo,museo...
    Besucos

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