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18.3.12

Chica sin rostro y sin nombre

Predibujo tinta china " muchacha sin rostro y sin nombre "


Hoy he pedido uno de mis tres deseos a los que tengo derecho
Tal cómo lo escribo te lo contaba devorándote con la mirada
Picaronamente me preguntaste : Puedo saber cuál es?
Claro : Quedar por siempre en tu memoria



Día tras día paso por delante de aquel banco. 
Algo hacia brillar ese banco con luz propia, era nuestro banco. 
Quería volver a ver a la chica sin rostro, sin nombre; sentarme con ella; 
interrogarla con preguntas innecesarias por el simple hecho de escuchar su voz de sonoro acento extranjero
Pero por mucho que la buscara, camino de vuelta a casa, y pasar por ese banco, nunca la encontraba.


Era como si nunca hubiera existido, como si ese breve momento vivido junto a ella no perteneciera más que a la recuerdo de un hermoso sueño

Por eso mismo, desalentado  que algo fuera a cambiar, ese día  no me sentía con fuerzas de prestar atención al banco. 

No quería creer que ella fuera a estar allí, que hubiera algún signo de su presencia o de que tan siquiera se interesaba por volverme a ver. 


No pedía mucho, no quería una promesa de algo duradero,
simplemente esperaba por el resquicio de una señal que me permitiera seguir hacia delante; conseguir descubrir más de ti.
Y, contra todo pronostico, lo encontré ese día.

Sobre la madera raída del banco, con letras azules,  alguien había escrito: “ Todas las tardes te esperaré en éste banco“.


Desde entonces una sonrisa bobalicona dibuja  mi cara al ver quién firmaba el mensaje:

"La Chica sin rostro y sin nombre"

7 comentarios:

  1. persistir, vivir sin presencia física, en otras personas. No cabe duda de la capacidad que tenemos de mantener vivos en el recuerdo a las personas
    que de alguna manera son parte de nosotros

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  2. Todas las tardes esperando, a veces esa espera no llega a nada o puede ser que llegue a todo ¿quien sabe?
    Besos.

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  3. Cuando formamos parte de la memoria de alguiéna quién queremos, solo pido que mi recuerdo le sea placentero...

    Final feliz...

    besos

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  4. Y por tiempo ilimitado, esa presencia permanece .
    La primera "entrada"que yo hice hace siente años,trataba de esto,de todas las personas que ha formado y forman parte de mi vida.las que pasaron dejando estela y a las que yo se la dejé(humildemente imagino que a muchas también).
    ELlas forman parte de la sinfonía de nuestra vida,son las notas que le dan sentido .Y sus nombres están escritos en casi todos los bancos..del corazón.
    Besucos

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  5. claro que sí, las personas que uno quiere quedan por los restos pegadas a nuestra memoria, viven ahí como las inciales que se graban en las cortezas de los árboles (pobrecitos), bueno no exactamente, nunca quedan en la corteza, se graban indelebles en el corazón
    pre-beso : )

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  6. El recuerdo de los seres que queremos nos habita el alma...es imposible no volver a ocupar ese rincón de la memoria.

    Yo también recuerdo un banco de horas verdes traspasado por un sinfín de nubes de madera y palabras de reencuentro, forma parte de un recuerdo minúsculo pero que (sé) me ocupará el resto de mi vida.

    Qué belleza hay siempre en tí, Javier..

    un beso

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  7. Leyéndote me puse a pensar... a veces, ese "ser" que aparece casi difuminado y sin concretar en presencia, más no así en esencia, se develara totalmente... no perdería un poquito su magia?
    Cosas que se me ocurren, tal vez por eso de que solemos "idealizar" un poco a las personas. De mi parte te digo, que esos ojos, así suavemente sugeridos, ya sugieren muchísimo. Precioso trabajo, como siempre!
    Besitos al vuelo y al paso!
    Gaby*

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