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18.12.11

Claudia




 
"Tú no estás dormida ni despierta: 

tú flotas en un tiempo sin horas"




Paseaba en Budapest por Szent István Körut  cerca de Margit Hid, una chica vino hacia mi y me dijo:
-"Llevo un tiempo siguiendo tus pasos, creo que me gustas. No soy guapa, soy inteligente, toco el violín y pinto,  me he atrevido, nunca lo hago pero voy a pedirte que pases una noche conmigo. 
-Me llamo Claudia..-
-Yo Javier-
-Puedo llamarte Piero?
-Como desees

Nos dirigimos por Pesti Alsó Rakpant bordeando el río Danubio, hasta llegar a su casa.
Era un apartamento pequeño, sencillo, de paredes blancas y suelo cálido. Desde una de las ventanas se veía a lo lejos el Danubio.
Hablamos de Tibor Szabó,  de Sándor  Petöfil, del Nemzeti dal,  del existencialismo ateo de Heiddegger, yo la contaba de como hacer huevos estrellados, lentejas para vegetarianos y otras recetas de verduras o legumbres. Sonreía y me aplaudía en cada receta.
Me besó, un beso sencillo, con sabor a mar
Nos duchamos, desde la ventana que daba a la vida, 
Borrachos de caricias, nos fuimos a la cama.
Su cuerpo, escurridizo como la verdadera felicidad, se derritió entre mis manos.
Todo era un estreno para los dos, hubo más corazón que mente en el encuentro
- ¿Es la primera vez que estás con un marinero? la pregunté
- Es la primera vez que estoy con un hombre -respondió.
Atenazándome con sus brazos y sus muslos, me oprimió contra su pecho, con vigor: puro abrazo de soledad.
- No vuelvas a decir que no eres hermosa: eres la mujer más guapa del mundo ¿me oyes?
- ¡Calla mentiroso, no lo estropees! -se rió irónicamente
Nos quedamos dormidos.

A la mañana siguiente me desperté temprano, ella ya se había ido.

Desayuné y la dejé una nota escrita: Estaré aún tres días en Budapest . Te esperaré en el mismo lugar donde nos encontramos, a las 24,00 horas. Ven.


El primero de los días de espera no apareció, ni el segundo pero este día vi algo que me heló la sangre. 
A esa hora justa por Szent István Körut , camino de Isla Margarita, me crucé con un joven vestido de época que con un andar militar al paso de la oca, portaba una antorcha en su brazo izquierdo extendido repitiendo el nombre de Claudia, una y otra vez...una y otra vez.
Nadie más que yo le veía, aunque éramos decenas los que a esa hora nos cruzábamos con él

7 comentarios:

  1. Tú no estás dormida ni despierta:
    tú flotas en un tiempo sin horas"

    Sabes que de seis vidas que tenga, seis veces te buscaré

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  2. hermoso..............

    beso

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  3. Se cumplió el deseo!!Y ella..era violinista,era pintora de sueños.
    Esa noche descubrió la compañía,esa noche flotó en el aie,como siempre hacía.
    EL nombre de Claudia..era solo del joven .Pero la magia del amor se salta a veces el "protocolo".
    Besucos

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  4. Bienvenido. Hermoso relato has traído. Te dejo un besito de buenas noches.

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  5. Una imagen onírica, unas palabras mágicas, encuentro en Budapest inolvidable, y luego Claudia eterna, reclamada del ayer al hoy, un ensueño que se abraza y se besa.
    Fortuna y alegría, creatividad para 2012, de corazón te deseo Javier.

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  6. Apoyo la moción de Gó, eso de que la magia del amor se salta a veces el protocolo : )
    Genial tenerte de vuelta
    Un beso...azul? XP
    ps: qué hace un marinero en budapest? deja, no me lo cuentes jajajaja

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  7. felices fiestas, que el prosimo año te traiga muchas alegrias.
    un abrazo
    marian

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