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17.11.11

El jenízaro

Topkapi-Aya Sofia y Mezquita Azul, desde la Torre de Gálata, al fondo islas Princesa


Mi antepasado Simbad, el marino y aventurero, dejó escrito sus viajes, luchas y aventuras
a lo largo de su vida. Hoy repasando su cuaderno de bitácora, me he quedado ensimismado
con una de las leyendas que recogió, y como tal os traigo
Sentaos, no tan lejos, aquí sobre la alfombra y en torno mío
Tengo un cuenco con pistachos y una botella de raki, vasos y agua muy fría. Servíos


Taner ( hombre del amanecer) no había nacido en Turquía ni de fe musulmana. Como todo
Jenízaro, había sido reclutado de niño, tomado de las conquistas en países cristianos, y adiestrados
espartanamente  en la fiereza de las milicias jenízaras, fieles servidores del sultán y de Al lha


Taner creció  y comenzó a participar en batallas, y a partir de ese momento ya pudo lucir, 
imberbe , y en su turbante la cinta ancha de muselina de bellos colores que les caracteriza


Los jenízaros tenían su sede simbólica en un árbol, justo frente al palacio de Topkapi, entre Aya Sofia y La Mezquita azul. Allí daban a conocer sus quejas y secretos.


Taner ese día junto a su árbol, vio pasar escoltada por una docena de criadas vestidas todas de negro, a la hija menor de una de las concubinas del sultán; vestida de muselinas y brocados. Su imagen le impactó


La siguió a moderada distancia, y consiguió saber su nombre : Ísil (  silenciosa amante )


Un buen día de 1.826, el sultán dio la orden que los jenízaros debían adoptar el estilo occidental de la Nueva Guardia. Los jenízaros se rebelaron y el sultán les reprimió brutalmente
Taner aprovechando las luchas, consiguió llegar a las habitaciones de Ísil,  y olvidando la represión que el sultán les causaba, huyeron a las Islas Princesa, en el Bósforo.


La paz llegó, Ísil y Taner fueron felices y poblaron la isla con risas 


Y colorín colorado, este cuento se ha acabado







5 comentarios:

  1. tengo pendiente de comprar la babucha del pie derecho, en el anterior viaje a Estambul compré sabiendo lo que hacía, la del pie izdo, para tener un pretexto de regreso

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  2. Recuerdo cuando me senté alrededor de Simbad y tomé agua fría(me gusta tanto!!)
    Nos has dejado un final feliz,qué mayor felicidad!!
    EL nombre de ella es una lindura y el de él muy singular.
    Besucos amiguco
    Todo bien.Gracias siempre!

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  3. nunca he estado en Estambul pero pienso hacerlo algún día, me han contado que en el palacio de Topkapi hay un parterre de tulipanes negros...
    Un besín azul

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  4. Tengo mucho que leer, pero al ver una vista de Estambul, aquí me vine corriendo, no soy viajera, pero de animarme, volaría allí. Ahora acaba de venir mi sobrina, me dijo que ella se agobió en el Gran Bazar, pero que encontró pequeñas tiendas de especias donde se imaginó lo feliz que sería yo entre aromas y colores, me encantaron las fotos, todos los que viajan a Turquia, vienen a enseñarme las fotos, ya les recomiendo lugares que no deben dejar de ver, es que de canal Viajar me los he visto todos. Seguro que allí seré tan feliz como los protagonistas de tu cuento. Me voy a mimí, es muy tarde. Besitos.

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  5. Bien hecho, ve y compra la del pie derecho, luego olvidalas en el cuarto y vuelve por las dos :)

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