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13.11.11

El Didgeridoo o la casa de muñecas

tinta china y pastel. "joven con rostro y sin tutú"

-...música étnica, que bonito, pero sabes es mejor cuando la tocas
 cuando tienes tus instrumentos y tocar de vez en cuando

 YO- 
no se música...

- didgeridoo por ejemplo tengo dos de ellos 
y siempre preguntan suenan metálicos , en madera
es fácil piensa que estás solo y baila
y mueve las caderas es lo mejor si los hombros el pecho
que todo tu cuerpo baile






Esta es su historia, me la contó una de esas muchas noches de charlas y risas
En el ático de la casona de Milán, tenemos una buhardilla donde, se guardan los trastos viejos, o los juguetes en desuso
Aquella tarde, guiada por la curiosidad ascendí 
Abajo quedaba mi abuela Jannette , de la que heredé los ojos, y el pelo . Junto a mi abuela, la vitrina con las porcelanas alemanas, entre ellas esa bailarina con la pierna escayolada

Entré a la buhardilla y allí, al fondo, perfectamente iluminada por una bombilla , estaba la más hermosa casa de muñecas que puedas imaginar; casi una réplica exacta de la casa familiar en donde vivíamos

Corrí hacia la casita, pero tropecé con un viejo perchero y, la única bombilla de la buhardilla se rompió.
Como pude casi tanteando me acerqué a la casita y la arrastré hacia la escalera , de la que llegaba algo de luz
Miré por las ventanas y… 
¡Qué maravilla ¡¡¡, no cabe duda que  mi abuela había tenido una paciencia infinita, y un gusto exquisito
Y vi un comedor con sus sillas,  su menaje dispuesto,  su trinchero con espejo que reflejaba mi cara de sorpresa
La cocina tenía nevera, y pila con fregadero, y fresquera bajo una de las ventanas, con bellos visillos a cuadro mantel ;
y el dormitorio con armario tres cuerpos el central de espejo. Una cama inmensa , una lámpara de techo , dos mesitas de noche y un tocador, con sus accesorio
Sabes Javi ? : quise ver el ático de la casita de muñecas, pero estaba muy oscuro
Bajé de tres en tres los peldaños
Abuelaaaaa….abuelaaaaa ¡¡¡¡, dónde hay una linterna?
Para que la quieres? preguntó
Pues, para jugar con ella en la biblioteca
Mira en ese cajón de la mesita
Sin dar las gracias  subí  todo lo rápido que pude la escalera, hasta llegar a la casita de muñecas
Me arrodillé y enfoqué la linterna a las ventanas del ático
¡ Jolines.. no funciona !
La agité como si esa fuera la solución mágica…
Y lo fue, la linterna dispuso de un blanco chorro de luz
que dirigí a la ventana de la buhardilla y vi….
Javi, dentro  vi una niña arrodillada que con una linterna  también, alumbraba la buhardilla de  una casa de muñecas

6 comentarios:

  1. Cuando nadie te ve, aún rodeado de una muchedumbre, relaja tus hombros, mueve tus caderas y baila. Todo tu cuerpo te seguirá, todo tú bailará, por que nada , ni nadie te lo impide

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  2. Jopelines,Eres genial!!
    Ahora un cuento con una buhardilla.Es que se junta todo! Lo más,lo más es una buhardilla,en donde cada rincón está impregnado de misterio,sorpresas,ensoñaciones,y recuerdos de otra época que nos acerca a la realidad que en otros tiempos vivían. Son tesoros,lo que los abuelos/as guardaban,tenían.
    Mañana,ya hoy,nuestros hijos encontrarán en las nuestras "algo para recordar"y de eso me siento orgullosa.
    Besucos ,bailando al compás de una música que te hace libre.

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  3. En esos mundos laberíntico de la imaginación y la fantasía de la inocencia todo es posible!...¿por qué no?
    Preciosa historia.

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  4. Guau Javier, linterna y linterna, cuando nadie nos ve alguien nos observa jajaja. Esa música me gustó, sugerente y mucho.
    Un abrazo.

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  5. te escribo y miro por encima de mi hombro derecho....
    Un besote dentro de otro y otro y otro

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  6. Acabo de encontrar tu blog y me encanta esta historia que cuentas,fascinante

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