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7.6.11

Mujer de lecturas

Magnífico óleo de Daniel bRici

 
Mis antepasados procedían de distintas zonas de Castilla. Gente humilde, algunos labradores, otros artesanos .
 
Nieves era la más pequeña en casa de mis bisabuelos. Por encima de ella estaba Melchor, de cuya rama paterna procedo.
 
Melchor iba a la escuela, tenía 7 años y aprendía a leer.
 
Nieves tenía 5 años, y jugueteaba por el desván, con el gato, se escondía en el baúl de la ropa blanca.
Ejercía de niña.
Lógicamente en aquellos años, ella no iba a la escuela, las mujeres no iban en el medio rural a la escuela tan niñas
 
Un día cuando yo era muy niño, la pregunté a la hermana solterona de mi abuelo: ¿ Nieves, por qué siempre dices que eres mujer de lecturas ?
 
Ven para aquí Javi, siéntate, te contaré el por qué
 
Tu abuelo Melchor traía trabajos de lecturas a casa, después de sus clases.
Leía el Catón: la M con la A: MA
 
Siempre fui muy avispada, y repetía con él lo que iba diciendo: la M con la A: MA…
Luego cuando me iba a dormir, repetía : la M con la A: MA, hasta que el sueño me vencía.
 
Era tan aplicada alumna de mi propio hermano, que cuando se confundía, yo le corregía. Y así pasó el curso, y yo leía balbuceante todo texto que pasaba por mi vista.
 
Un día antes de las fiestas, Nieves, Melchor y sus padres salieron a comprar ropa para estrenarlas el día de San Bartolomé, patrono del pueblo.
 
Me paré delante de un escaparate y ejercí mi habilidad: Ba…..Tas…de….se….ño….ras
 
Mi hermano salió corriendo en busca de mis padres.
 
Paaapa…paaaapa, Nieves sabe leer   !!!!!
 
Mis padres vinieron incrédulos y sonriendo, pensando que era una broma de Melchor.
 
Pero…qué  vaaaá !!!!! fue mi mejor actuación: Za…pa…tos….de….ca…de….tes.
 
Primero se quedaron muy serios, luego me señalaban más letreros para leer y repetía como una cotorra todo lo que veía.
 
Nada más llegar a casa, mi padre me entregó un libro muy grueso, era una enciclopedia. Mi madre rebuscó y me señaló poesías de Bécquer.
 
Cuando crecí y tuve edad para ir a la escuela, me negué.
Yo era una mujer de lecturas….no de escrituras.
 
Me casé con los libros, con su olor, con su tacto y con las mil fantasías que me transportan a un mundo perfecto
 
Y es así que soy una mujer de lecturas, Javi….
 
La besé la acartonada cara, recuerdo que estaba fría, pero suave, muy suave, y olía no a libros, si no a jabón antiguo, a jabón lagarto.
 
Ella es Nieves, mi antepasada mujer de lecturas.
Eran tiempos pasados de muchas Nieves en este país querido
 
.
 

4 comentarios:

  1. Siempre he dado gracias a Dios por nacer en esta familia, y por hacerlo, en este momento y " aquí"
    800 km más abajo mi vida seria tan distinta, las oportunidades que he tenido no huboeran existido, ni os habría conocido
    Abajo en Marruecos, 800 Km más abajo hay un otro "yo " y una otra " tú"
    Pensémoslo, ellos carecen de cosas tan necesarias como agua al abrir un grifo

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  2. Vale primero, preciosa historia de esta antepasada bañada en ese aroma del jabón de lagarto que es único.

    Segundo ¿Cómo olvidarlo? Para algunos es imposible hacerlo, sobre todo en lo referente a lo que apuntas ¿Por qué el mundo de las oportunidades está tan mal repartido?

    Una reflexión que con sólo mirar la pintura de hoy se escapa sin remedio...

    Un besazoooooooo

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  3. Nieves, nombre que siempre me recuerda a una niña de un cuento, supo sin quererlo aprovechar una oportunidad cuando se le puso delante. Quizá el entorno no se la daba , y la oportunidad fue a buscarla..
    Un beso , del Aire

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  4. Vivir no es poco, pero también es cierto que a algunos les cuesta más de lo que debiera.
    Nieves, no solo mujer de lecturas,toda una mujer, preciosa historia... una vez más : )
    Beso-t

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