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7.5.11

Tardes de la Alhambra

In quell’umida soffitta
Con un tetto di stelle.
Ogni anno, verso una lacrima per il mio amore.
E cosi anche quest’anno Apro gli occhi.
La festa della luna è finita.
E come titti gli anni ho visto una stella cadente.

Ora so perchè



Os contaré un hecho real que me sucedió hace varios años
en uno de los lugares más bellos que existen: La Alhambra

Las cinco en punto de la tarde; esperaba en el balcón central de la sala de Sultanas de la Alhambra de Granada
A bajo:  los Cármenes con sus cuidados jardines, enfrente el barrio gitano del Sacro Monte, blanco de cal, dorado de soles.
Al fondo de la ciudad, Sierra Nevada, sultán poderoso que todo lo contempla.
Unos días antes fui a visitar la Alhambra, con el obligado grupo de turistas, que enseguida abandoné para proseguir por mi cuenta
Yeserías, azulejos hacen de la Alhambra el palacio más hermoso jamás construido, lleno de sugerencias y evocaciones femeninas.
Ensimismado llegué a dar con la Torre de las Sultanas.
La más hermosa de toda la Alhambra
Con su techo imitando en siete capas sus siete cielos
Eran las cinco en punto de la tarde
Sentí que una brisa fría que me envolvía, me giré y…la vi
Bella como los deseos inconfesos, su pelo negro como el azabache, ojos del mismo color con un brillar especial.
Vestía únicamente una túnica de suave color turquesa, que dejaba al descubierto más que ocultaba.
Se me acercó y tendiendo su mano me dijo: Sígueme
Tocó un resorte que abrió una muy bien disimulada puerta entre los azulejos, después que pasáramos, la cerró
Quedamos a oscuras, me dio la mano y me llevo por una escalera de caracol hasta llegar a una gran sala justo encima del techo de la sala de sultanas.
La luz entraba en haces dorados de sol desde un techo taladrado en forma de estrellas, que proyectaban su luz a un suelo plagado de mullidos cojines de finas sedas multicolores.
Los ojos se acostumbraron  a la penumbra, cuando arrodillados uno enfrente del otro, tomó mi mano, la llevó a su pecho y me dijo: Tómame
Caímos al suelo.
Gemidos, suspiros , entrega sin egoísmo.
Al fin espada en vaina
Juraría que levitábamos  a dos palmos del suelo cuando al unísono llegamos a un perfecto orgasmo.
Siete días en siete encuentros maravillosos, todos a las cinco en punto de la tarde
Siete días como los siete paraísos que su religión promete, como las siete capas del cielo de la sala de Sultanas….
Eran las cinco en punto de la tarde y esperaba la cita
Oí primero un murmullo, luego ante mí un grupo de japoneses con un guía español que en perfecto ingles les contaba:
" Y en la Torre del Homenaje puede leerse el texto que dice -Dale lismona mujer que no hay en el mundo mayor pena que ser ciego en la ciudad de Granada-"
Luego señalando la Sala de Sultanas, les muestra la delicadeza de sus materiales y remarca fuera la sala preferida de los sultanes para las citas con sus concubinas
 El guía prosiguió su historia:
"- Cuentan que entre estos muros vaga el alma de una joven y bella sultana que enviudó sin consumar; al morir en batalla su sultán a manos de los cristianos-;
-Hay quien asegura haber oído los gemidos de amor y sus ayes de gozo -
Jajajaja ¡¡¡¡ rió el guía
Seguro haría las delicias de cualquier joven que se la encontrara
Jajajajaja.¡¡¡¡

7 comentarios:

  1. Puedo demostrarlo
    tengo sus marcas de uñas en mi espalda
    No lo crees?
    bueno... nos vemos y te las enseño

    :-)

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  2. Javier la pobre sultana ¿como no iba a vagar alma en pena si no consumó? Ahora sí, ahora puede descansar en paz. No, no hace falta mostrar tu espalda, yo te creo.
    Dulces cuentos de la Alhambra....
    Un beso crédulo.

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  3. Me encanta la Alhambra tiene ese halo de cuento, de fantasía, de sueño... me puedo creer lo que cuentas, solo hace falta cerrar los ojos y esperar que llegue a poseerte la sultana...

    Bonito "cuento de la Alhambra"
    Beso

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  4. Hermoso cuento para dejar volar la imaginación entre esos muros que alguna vez pienso visitar.
    Un abrazo.

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  5. ...lo que no logro interpretar es la imagen con la que has acompañado el cuento! jejeje :)

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  6. Pero bueno... y el té? jajajajaja
    Beso-t

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  7. Mónica, la foto con frutas sobre un plato es un "guiño" a una amiga, es un Smilie, sin más

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