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10.5.11

De niños dioses y proezas Nirvana -





Acrílico SIN TERMINAR " Azucena "

Había una vez en un país muy lejano,
donde las montañas se perdían en el desierto y el río parecía un mar de ancho
Allí una mujer vivía escribiendo historias.
Lo hacía sin cansancio en un cuaderno gigante de tapas duras.
En él acumulaba cuentos inacabados, luego arrancaba las hojas y las tiraba
Algunas hojas llegarón a mi traídas por el viento, es por ello que hoy os leo esta historia:
"El señor Krishna, en su primera juventud, era azul noche como las nubes que llevan la vida.
Su rostro tenía el esplendor de la luna llena en otoño."
                                            (Bráhma Vaivarta Purána)


-Krishna siendo niño se volvió muy desobediente.
Desataba los terneros antes del ordeñe, robaba su leche, bebía y repartía lo que quedaba entre los monos.
Hacía agujeros en las tinajas que estaban colgadas, para descubrir qué contenían; y tras conocer el contenido las llenaba  de orificios, se introducía en ellas, e iluminaba la habitación oscura con el resplandor de su propio cuerpo.

Un día Balarama y los otros niños se quejaron a Yashoda anciano sabio de la aldea, porque Krishna había comido tierra.
Yashoda temió que esto pudiera afectar la salud de Krishna.
Le reprendió "¡Oh niño desobediente! ¿Por qué comiste tierra a escondidas?"
Krishna respondió, "¡Oh sabio anciano! No comí tierra.
Estos niños han dicho una mentira. Compruébalo".
Yashoda dijo, "¡Abre tu boca, mi niño!"
Krishna abrió su boca. Allí, Yashoda vio el universo entero de objetos animados e inanimados, el cielo, los puntos cardinales, las montañas, los continentes, los mares, la tierra entera, el aire, el fuego, el sol, la luna y las estrellas, los siete Dvipas, los planetas, los Devas, la mente, los sentidos, los tres Gunas y sus modificaciones, el Jiva, la materia primordial del Tiempo, el Karma y sus semillas, incluso vio a Brindavan y se vio a sí mismo

Estaba asombrado, y empezó a reflexionar, "¿Éste es un sueño, una visión extraña de la ilusión de Dios o es acaso que el niño posee poderes yóguicos innatos?"
El anciano volvió a ver a Krishna como un niño y lo llevó con su madre que estaba batiendo yogurt y cantando los actos de su hijo.
-Otro día Krishna escuchó a una mujer gritar, "¡Compren frutas!".
Tomó entonces, rápidamente, un puñado de cereales y se apuró a buscar algunas frutas
La mujer Le llenó ambas manos con frutas, a cambio, tomó los granos y los puso en la canasta.
Su canasta se llenó de gemas y piedras preciosas

    Deleitaros con George harrison y su " Gopala Krishna




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4 comentarios:

  1. No busquemos fuera la respuesta que llevamos dentro

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  2. Que nooooooo, que paso de hacerme de los Hare Krishna, que no me veo, que no jajajajajajajaja.

    La canción pues ya ni me acordaba de ella.

    El cuento... Formidable con derroche de imaginación incluido.

    Y la pintura, pues como casi todas ESTUPENDAAAAAAA.

    Buffffffffffffff acabé (ya hablaremos de la minuta por peloteo)

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  3. Tanto como nos miramos el ombligo y sin embargo no vemos sólo un poquito más allá. Por tu azucena te mereces como poco un ramo de rosas jajaja
    Beso-t

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  4. Maravilloso relato para dejarse llevar!...la imagen, de una tristeza conmovedora.

    abrazos.

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